Educación en Valores

        Educar en valores no es tarea fácil y a menudo es fuente de conflictos, pero al ser la educación un proceso de socialización, de interiorización de hábitos, conocimientos y de ideas, conlleva paralelamente, un proceso de transmisión de valores.

Por esto se hace imprescindible en un Proyecto Educativo explicitar estos valores y establecer las líneas de actuación que éstos determinarán sabiendo, a tiempo, que ellos no existen al margen de la dinámica social y no pueden ignorar la realidad socioeconómica y cultural ni el marco de referencia donde nos desarrollamos, por lo que, como primer punto, explicitamos los valores constitucionalmente reconocidos en materia de educación como son la coeducación, la igualdad de oportunidades y los valores democráticos.

        Así mismo es importante señalar que los valores , como tales, no son un contenido a impartir dentro del currículo educativo o que, al hablar de valores, implica que nuestros alumnos reciban un adoctrinamiento al respecto, sino que educar en valores es un trabajo continuo, es crear unos espacios donde puedan desarrollarlos, es observar unas conductas que permitan comprenderlos, es, al fin y al cabo, vivirlos en toda la Comunidad Educativa dentro de una planificación intencionada donde se hagan presentes. Los temas transversales (Educación para la Paz, para la Igualdad de Oportunidades, para la Salud, Ambiental, etc abordados de manera amplia en toda la etapa de Educación Infantil y asumidos por sus profesionales, guían las actividades y experiencias de la Comunidad Educativa, suponen la priorización y la concreción en el currículo de esa educación en valores traduciéndose en propuestas metodológicas concretas.

Siguiendo este razonamiento se hace evidente la importancia que tiene el equipo docente y cada uno de los profesionales que lo integramos, exigiéndonos no sólo un compromiso individual sino, también, un modelo organizativo democrático y participativo y unas líneas metodológicas claras basadas en la investigación, la participación, la reflexión, la crítica y la enseñanza activa constructivista.

      En nuestro intenso proceso de reflexión hemos considerado los siguientes valores sabiendo que la división que establecemos es formal ya que no existen compartimentos estancos cuando de principios generales estamos hablando: respeto y tolerancia. Respeto a la diversidad. Autonomía. Socialización. Colaboración. Creatividad. Espíritu crítico. Responsabilidad.